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Tu cliente te engañará pronto

No es algo que puedas evitar. Los romances son cada vez más breves. El poliamor para los clientes tiene ahora más sentido que nunca. Jamás se ha visto tan empoderado ni ha tenido tantas opciones como en este momento.

Los ciclos además se acortan. Puedes adelantar a la competencia o ella a ti en periodos muy breves de tiempo. Para innovar hay que ser ágiles. Un producto o servicio que tarda mucho en lanzarse corre el riesgo de nacer obsoleto.

¿Qué puedes hacer ante esta realidad? dos cosas principales. La primera, aferrarte a los valores de tu marca como a un timón. Tu propósito es lo último que debes cambiar, aunque si la necesidad es extrema tendrás que estar dispuesto a hacerlo. Desde esos valores, construye contenido, productos y experiencias de valor. Tendrás que ser creativo y rápido. Si tu propósito es fuerte encontrarás más soluciones y valor que ofrecer a tu cliente del que imaginas.

En segundo lugar, asumir esta realidad. Crear propuestas con velocidad, aprender y medir. La infidelidad del cliente es también una fuente rica de aprendizaje para tu marca. Analiza las razones, comprende, y busca los resquicios que dejaron las propuestas de valor de la competencia.

Una última cosa: si tus clientes han dejado de ser evangelizadores, dales un tiempo, como en toda relación. Puede que encuentres un nuevo nicho de “early adopters” para tus nuevas propuestas. Y que estén dispuestos a mantener contigo un intenso idilio.