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Por qué internet ha cambiado para siempre la forma de consumir

El paradigma de consumo ha cambiado, sigue y seguirá haciéndolo. Y nosotros como usuarios, proveedores o receptores de productos o servicios lo hacemos también constantemente. La razón es que no existen diques para el cambio y la generación recurrente de información. Es decir, para un mundo interconectado y apoyado en internet.

No hace tantos años, los consumidores éramos agentes pasivos. Nos reuníamos en torno a un medio de comunicación, como la televisión y la radio. A partir de ella, recibíamos con un filtro de lógica credibilidad todo aquello que se nos decía desde ahí. La frase “anunciado en televisión” era uno de los mayores avales posibles para un producto o un servicio. La frase “si lo anuncian en la tele” excusaba imperfecciones y nos hacía mucho más receptivos a la hora de potenciar ventajas y aminorar las carencias de aquello que habíamos comprado.

La lógica de este comportamiento de consumo viene de lejos. Situados en un altar, como los líderes de tribus, las grandes marcas eran dueñas de su mensaje y jugaban con ventaja en la relación con los consumidores. Por mucho que se esforzase un cliente por amplificar su opinión, tanto positiva como negativa hacia una marca, su voz siempre se oiría a un volumen ínfimo comparado con el de las empresas que contrataban espacios en radio, televisión o prensa.

Con la irrupción de internet, todo esto cambió. El consumidor empezó a darse cuenta de su poder. A través de foros, blogs, o webs, comenzó a crear la publicidad más fiable de las marcas, tanto positiva como negativa. El modelo había cambiado, y las marcas, lejos de pagar por convencer, tenían que empezar a trabajar en sus contenidos, productos o servicios para ofrecer algo de genuino valor a los usuarios.

Hoy, contar con evangelizadores es una de las formas más fiables de crear una reputación sólida para una marca. En primer lugar, porque si ellos están contentos con el producto o servicio significa que el modelo de negocio sobre el que se asienta es adecuado para ellos, y por tanto valioso. En segundo, porque ofrecerán la publicidad más auténtica y fiable que un consumidor puede ofrecer de una marca. Y de forma gratuita.