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Propuesta de valor de Zara: Todos queremos estar de moda

Como en anteriores posts, analizamos para vosotros los puntos fuertes de una marca. En este caso se trata de la propuesta de valor de Zara. Una de las más valiosas del mundo y que por cierto no invierte nada en “publicidad”.

¿Cómo es esto posible? os preguntaréis muchos de vosotros. Con el paso de los años, la publicidad ha ido cambiando su lenguaje. Hoy, podemos decir que el Guggenheim lleva años siendo la mejor publicidad para Bilbao. Y no forma parte de ninguno de los medios hasta ahora conocidos como publicitarios.

Un poco de la historia de Zara

La primera tienda Zara se abrió en La Coruña en 1975. Por aquel entonces, su propietario Amancio Ortega ya tenía una dilatada experiencia en el mundo de la moda. Esto ya forma parte de su propuesta de valor. Contar en una empresa con un CEO que conoce desde niño el sector es un activo fundamental en una empresa de éxito.

Diez años más tarde, la marca crea el grupo Inditex. Desde él se recogen otras marcas diferentes que habían ido apareciendo y respondían a distintos tipos de usuarios y necesidades. Además, desde el grupo se controlan todas las fases del proceso de producción.

La propuesta de valor de Zara

Controlar todo el proceso. El primer botón de la propuesta de valor de Zara.

En una sector de competidores tan duros como la moda, todo proceso de externalización puede suponer un obstáculo. Un ejemplo son los proveedores de fabricación. Una vez diseñada una prenda, ellos son los responsables de materializarla. Zara comprendió que la mejor forma de garantizar que los diseños se fabricarían exactamente como había sido ideados era contar con sus propias fábricas. Y así lo hizo desde muy pronto.

La ventaja de controlar todo el proceso supone también agilidad y ahorro de costes. La rotación de ropa en las tiendas es una constante en Zara. La logística de la empresa responde perfectamente a este objetivo marcado por la empresa. Y la filosofía, misión y valores se transmite y se materializa durante todo el proceso. Desde el diseño de la prenda hasta su venta en tienda. Pasando por la elección de los lugares propios en los que se va a llevar a cabo.

Orientación total al cliente. El segundo botón de la propuesta de valor de Zara

Que todo está completamente orientado al cliente en Zara es algo que salta a la vista. Todo el proceso de compra está medido. La compra es una experiencia de la que también participa la música, los espacios y la forma en la que los dependientes atienden. Los cambios se establecen en función del feedback aportado por quien compra.

Esto también influye en la fabricación y el stock en tienda. La rotación es ágil y las prendas que han tenido éxito podrán volver a producirse, mientras aquellas que no ofrecen buenos resultados de venta se retiran rápidamente. El usuario es el centro de las decisiones.

 

La propuesta de valor de Zara

Todos queremos estar de moda. El tercer y más importante botón de la propuesta de valor de Zara

Pero si todo lo anterior es importante, mucho más lo es el punto a tratar ahora. El insight que Amancio Ortega fue capaz de descubrir seguramente desde el comienzo de su carrera en el sector textil: todos (o casi todos) queremos estar de moda.

Hasta hace unos años, era imposible encontrar una prenda con el diseño de Zara, Pull and Bear, H&M o Bershka a un precio que cualquier persona, fuese cual fuese su poder adquisitivo, pudiese pagar. Las razones eran claras. Las grandes marcas de ropa podían permitirse diseño, inversión en publicidad o escaparates en los lugares más lujosos de la ciudad. Las marcas de ropa pequeña, o tiendas de barrio, no.

No existía un lugar como Zara. La moda no estaba democratizada. Pero sí la aspiración de vestirnos con prendas que nos hacen sentir más guapos o generen una percepción más positiva de las personas. La marca entendió esto, y adaptó todo su funcionamiento hacia la búsqueda de este propósito. Esto exigía una constante investigación sobre el diseño de moda, una alta rotación y fabricación de prendas y por supuesto la creación de una fuerte percepción de marca. Lograda sobre todo con producto, experiencia de usuario y adquisición de locales comerciales que convertir en templos abiertos a todo tipo de público.

El presente y futuro de Zara

Con el cambio de paradigma de consumo, Zara se enfrenta a nuevos retos que seguro será capaz de solventar. Como no podía ser de otra manera, rápidamente empezó a vender on line, mejorando progresivamente el la experiencia de compra y adaptando la web a las necesidades del usuario. Las fotografías y modelos elegidos responden completamente a los valores de marca y a lo que el usuario espera. https://www.zara.com/es/

Al contrario que muchas otras marcas, Zara lleva incorporado de serie la estrategia y decisiones en torno al Custostomer Centricity. Además, su posición actual en el mercado y su naturaleza innovadora siempre la impulsan al crecimiento. Un traje a medida perfecto a la hora de resultar relevante y significativa para sus usuarios.

 

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